Opinión de MJL.
Las trabas llevan puestas mucho tiempo, lo que ocurre es que lo hacen con “algunos” y no con todos a la vez, así la protesta es menor y la solidaridad también.
- Se empezó con los propios palestinos, ellos no pueden ni entrar;
- se amplió a sus descendientes y familiares, quienes tampoco pueden entrar y si lo hacen no pueden ir a Israel (incluido Jerusalen, la ciudad vieja ocupada);
- se ha seguido ampliando a los árabes-israelies, es decir, los palestinos que se quedaron en lo que ahora es totalmente Israel;
- y queda la dramática situación de Gaza donde NADIE puede entrar, salvo las organizaciones “seleccionadas” y financiadas por EEUU que continuan allí su labor (UNESCO, ONU, Save the children, entre otras).
El mismo proceso avanza en Cisjordania con un poco de retraso, y ahora les toca el turno a los pro-palestinos quienes desde este verano tienen muy limitada la movilidad, pues se han inventado el sello de zona A, lo cual implica que si vas a Palestina solo puedes ir a estas zonas; ahora se amplía a cooperantes de ONGs perdiendo el visado multiple que les permitía movilidad y estancia; y después continuarán con lo quede, hasta conseguir su objetivo.
A estas limitaciones de movilidad y estancia, hay que mencionar la discriminacion y humillación que hay que sufrir en el aeropuerto de Ben Gurion, en el puente de Allenby o el el puesto de control de Eretz.
Lo triste es que este proceso se diseña para que no nos unamos mientras tengamos “privilegios”, de la misma manera que compran a la Autoridad Palestina otorgándoles unos “privilegios” (viajes, dinero, seguridad) que les hacen parecer seleccionados y por tanto nada solidarios con quienes no los tienen.
Así que para propongo escribir un buen artículo sobre:
- La discriminación israelí: El tratamiento en Ben Gurión a los españoles en general, y especialmente quienes visitan los territorios ocupados.
- La falta de autoridades que defiendan los derechos de los agredidos: análisis del papel de nuestras autoridades en la zona.
- La importancia del proceso de negación de entrada, y como poco a poco nadie podrá entrar ni siquiera en Cisjordania, lo que impide llevar incluso proyectos de cooperación de ONGs o universidades (discriminadas desde el inicio), o recibir visitas oficiales sean diputados, parlamentarios, o cooperantes (leáse la Marcha por Gaza Libre), no digamos ya hacer turismo (en la zona más histórica del planeta) .
Dejando claro que los “privilegios” otorgados no son más que una herramienta al servicio de Israel. En este sentido lo relevante quizás no fuese la retirada de los “privilegios” a muchas ONGs, sino como el círculo de los excluidos se amplia y amplia.
Y esta es la realidad que debemos denunciar, el proceso que está teniendo lugar. Pienso que no hay que darles las gracias a la diplomacia española por tener un visado múltiple y poder entrar en Palestina, no. No hay que solicitarle que cambie su actitud o tome alguna medida para retenerlo por más tiempo, no. Hay que exigirles el cumplimiento del derecho de asistencia, y el cumplimiento de la IV Convención de Ginebra. Y recordarles que la impasividad y el silencio no exhime de complicidad en el crimen contra la humanidad, que está teniendo lugar delante de nuestros ojos.
Así que creo que debemos unirnos en la protesta, incluyendo todas las limitaciones que hasta ahora tantos colectivos llevan sufriendo desde hace tanto tiempo, y que ahora les toca a las ONGs. Y propongo elaborar un documento base (informe) en esta línea, sobre el cual se realizarán las actividades
Bueno, espero que surjan ideas, que a mi no me faltan pero el tiempo no da para mas. Así que pido por lo pronto ir recopilando información, si es posible de casos concretos sufridos de discriminación, negaciones, impacto en los proyectos, vulneraciones de derechos, etc.. Con esto empezamos y vamos creando al menos un dossier de casos o documentación que tengamos.
Si deseas aportar tu información, deja un comentario en esta entrada o bien escribe a contacto@marchaporgazalibre.org



