Tal y como ha informado al periódico El Mundo Manuel Tapial, portavoz de los españoles que participan en la “Gaza Freedom March” -iniciativa apoyada por más de 1.300 activistas de todo el mundo y organizada por la red “Code Pink”, la autoridades egipcias les han “secuestrado” en los hoteles y bloqueado en las carreteras para evitar que lleguen hasta el puesto fronterizo que da acceso a territorio palestino.
Según fuentes de la organización pacifista, los 30 voluntarios de España, Francia, Estados Unidos e Inglaterra que se alojan en el hotel Sinai Stars de Al Arish, a 40 kilómetros de Rafah, se han encontrado esta mañana con agentes de policía que les han prohibido salir de su hospedaje durante tres horas. Posteriormente, y pese a acceder a dejarles salir del hotel, la policía ha evitado que cualquiera de ellos llegara hasta la frontera.
A dicha situación cabe sumar, en un extremo que no se ha podido confirmar, la presencia de medio millar de voluntarios bloqueados en la salida de El Cairo donde la policía habría franqueado el paso de los autobuses que debían transportarlos hasta Rafah.
Constatada la negativa egipcia a permitir cualquier tipo de actividad política en su territorio, los retenidos han iniciado una ronda de contactos con los representantes diplomáticos de sus respectivos países, incluyendo el secretario de Estado para Oriente Próximo del Gobierno español, Alberto Ucelay.
Reclaman el fin del bloqueo israelí
Las 1.300 personas que participan en la Gaza Freedom March, pretenden llevar hasta el castigado territorio palestino ayuda humanitaria y reclamar el fin del bloqueo israelí a un territorio superpoblado y que todavía no se ha recuperado de los bombardeos del año pasado.
Tal y como han asegurado a este medio los miembros de la caravana solidaria, “pese al secuestro” al que dicen estar sometidos por la policía egipcia, “mantenemos intacto nuestro objetivo de entrar por el paso de Rafah”.
Entre otras actividades de carácter pacífico, este mismo domingo pretendían depositar a la entrada de Gaza ramos de flores para recordar a las 1.300 víctimas de los bombardeos israelíes. De momento, ni flores, ni ayuda.
La marcha está apoyada desde España por las plataformas Cultura i Pau de Cataluña, Justicia y Paz Valladolid, el Colectivo Cultura, Paz y Solidaridad de Madrid y Barcelona, la Casa Palestina de Barcelona, la Red de Enlace con Palestina y el colectivo Zaituna de Terrassa.